26 de julio de 2011

Tentación

-No lo pienses más, Ricardo Jordán. Tu amante te ha traicionado. Tus amigos,
también. Estás al borde de la ruina. Tal vez de la cárcel. En estas condiciones,
el único que puede salvarte soy yo. 
-Quién es usted?-

-Un viejo amigo. Cuando eras niño y tenías fe, soñabas conmigo muchas 
noches. ¿No te acuerdas de mí?
-Creo que he visto esa cara alguna vez... no sé dónde.
-En un libro de estampas que tenía tu madre, donde se hablaba ingenuamente
del cielo y del infierno. ¿Recuerdas? Pagina octava... a la izquierda.
-¿Entre una nube de humo? ¿Con una capa roja y una pluma de gallo?
-Era el traje de la época. Ha habido que cambiar un poco la tramoya y la
guardarropía, para ponerse a tono.
(LA BARCA SIN PESCADOR)

No hay comentarios: